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“Abeconomía”: no es oro todo lo que reluce

27 May

Desde que el pasado 16 de mayo Japón anunció que había salido de la recesión, con un incremento interanual del PIB de un 3,5% para el primer trimestre del 2013, ha habido un gran revuelo mundial sobre si otras naciones deberían tomar las políticas económicas del Primer Ministro japonés Abe Shinzô como ejemplo para que otros países también puedan salir de la crisis.

Ayer, a través de Revista Eikyo (@revista_eikyo), leí dos artículos sobre esto: “La revolución japonesa: de la economía a la abenomía”, en El Imparcial, y “Japón, el modelo”, en El País, que me inspiraron para escribir esta entrada con mis reflexiones sobre este tema.

Puede que la estrategia económica del Primer Ministro japonés parezca muy buena, pero que dé resultado en Japón no quiere decir que deba funcionar en otros países o que todo lo que aporta a Japón sean cosas buenas. Como en todos los casos en los que se admira a Japón ciegamente como el país perfecto, siempre hay algo oculto que mancha esa perfección.

 

Para empezar hablemos de política. Como ya mencioné en diciembre de 2012 en la entrada sobre el sistema político de Japón que escribí para las elecciones japonesas:

El PLD es un partido de centro-derecha muy grande, con muchas facciones y sin una ideología clara, que varía según los miembros que tiene en cada momento. Su único objetivo claro es la priorización de la economía a toda costa […].

Con estas frases en negrita quiero decir que el PLD no tiene ideología alguna. Su única ideología es la economía, e incluso prioriza la economía por encima del bienestar de los ciudadanos japoneses. Por ejemplo, durante la época del crecimiento económico de posguerra se ocultaron los costes de destrucción del medio ambiente que este crecimiento tan acelerado comportaba y en los 60 hubo muchos vertidos contaminantes que se ocultaron.

Víctima de la enfermedad de Minamata

Víctima de la enfermedad de Minamata

Uno de los más destacados es el caso de Minamata, un pueblo pesquero cerca de Hiroshima, y la enfermedad de Minamata o Minamata-byô. Entre 1932 y 1968 la compañía petroquímica Chisso Corporation vertió metilmercurio al mar y los peces se contaminaron. Luego empezaron a enfermar y a morir los animales y finalmente las personas. La enfermedad de Minamata fue descubierta en 1956. El gobierno de esa época, el PDL, no hizo nada para arreglar el desastre ecológico. Tan sólo indemnizó y sobornó a los habitantes del pueblo de Minamata y a las cooperativas de pescadores para que no lo contaran. Eso es, el gobierno silenció un caso gravísimo para poder priorizar la economía. Años más tarde, por fin los habitantes de Minamata hicieron público el escándalo y todo se destapó. Ahora mismo ese partido vuelve a estar al poder priorizando la economía, y les da buenos resultados, pero seguro que ésta está otra vez por encima de los ciudadanos y de su bienestar.

 

En cuanto a economía, también fue el mismo PLD que ahora “saca a Japón de la crisis” el que la provocó. Debemos retroceder hasta finales de la década de los 80 para demostrar esto. Tras el gran crecimiento económico del Japón de posguerra vino una etapa de estabilización económica. Tras ésta, a mitad de la década de los 80, empezó una etapa de economía de burbuja en la que sólo se especulaba en la bolsa, el suelo y la construcción y en la que la economía se estancó. ¿Os suena de algo? Exactamente, como en España. Finalmente, en 1989 la burbuja inmobiliaria estalló y el país se arruinó. Los precios cayeron abruptamente, las empresas y los particulares estaban ahogados por las deudas, se hicieron hipotecas fraudulentas, etc. Las empresas y los bancos estaban tan estancados que no podían salir de la crisis. La década siguiente se conoce como la “década perdida”, que al final no ha durado una década, sino más de 20 años.

Índice Nikkei de 1989 a 2009

Índice Nikkei de 1989 a 2009

 

Además, no es la primera vez que el yen se deprecia tanto para favorecer las exportaciones. En los 70, cuando la economía japonesa se estabilizó, Estados Unidos vio en Japón un fuerte competidor. Se importaban más bienes de Japón que los que se compraban localmente debido a su bajo precio, por lo que Estados Unidos obligó a Japón a apreciar el yen para frenar su flujo de exportaciones.

En resumen, el ahora aclamado PLD, el salvador de la economía japonesa y al que todos los demás países deberían tomar como ejemplo, es el mismo que provocó la crisis en Japón, una crisis igual que la española, y el que está aplicado políticas que ya existieron hace 50 años.

 

Desde el punto de vista socioeconómico, Japón tampoco es igual que la mayoría de países desarrollados. Debemos tener en cuenta que los gastos de Japón no son los mismos que los de muchos países de Europa o Estados Unidos ya que Japón es el único país del mundo que ha renunciado a la guerra (aunque obligado) con el polémico Artículo 9 de su constitución, impuesta por los Estados Unidos en 1947 tras la II Guerra Mundial. Por lo tanto, Japón “no tiene ejército”.

Armada de las Fuerzas de Autodefensa de Japón

Armada de las Fuerzas de Autodefensa de Japón

En realidad dispone de las Fuerzas de Autodefensa, un ejército muy limitado que no supone los mismos gastos militares que los países que sí tienen un ejército grande permanente, además de las reservas. El ejército de Japón supone un 1% de su PIB, mientras que el de EE.UU. supone casi el 5%. En cuanto a los países europeos, el del Reino Unido supone un 2,5% y el de Alemania un 1,4%, el de Francia un 2,3% y el de Italia un 1,2%, y todo esto tras los recortes. El de España supone un 0,59%. Por lo tanto, el presupuesto de Japón no puede ser el mismo que el de Estados Unidos o el de las potencias europeas, por ejemplo.

También hay que mencionar que Japón no tiene un sistema de desempleo muy efectivo. Su sistema funciona más o menos como el español, en el que empleado y empleador pagan una contribución, pero mientras en España pagan un 1,55% y un 5,5%, respectivamente, en Japón sólo pagan un 0,5% y 0,85%, respectivamente. Mientras la economía se expandía y todo el mundo tenía trabajo Japón tenía una tasa de desempleo mínima y no se habían planteado que debían tener un sistema de desempleo. Al llegar la crisis en 1989 muchos se quedaron sin trabajo de repente y el sistema japonés no fue capaz de reaccionar, por lo que muchos acabaron siendo sin techo y terminaron viviendo en los parques. En el sistema de empleo Japonés, en el que entran otros valores como la lealtad a la empresa y el puesto de trabajo de por vida, salir del sistema a veces supone no poder volver a entrar en él o entrar en muy malas condiciones, como con trabajos a tiempo parcial mal pagados.

Tasa de desempleo de Japón

Tasa de desempleo de Japón

 

Japón tampoco tiene un buen sistema de pensiones y jubilación. Se dispone de muy poca cantidad de dinero y, en caso de querer disponer de más pensión, hay que pagar una cantidad fija al mes como extra. Además, con el baby boom de la década de los 60 la tasa de crecimiento de población era positiva y siempre había mano de obra joven para poder mantener a los jubilados, aparte de que Japón es, en cierta manera, como los Estados Unidos, donde cada particular debe tener su plan de pensiones para tener una vejez digna. Ahora mismo Japón es uno de los países desarrollados con la tasa de natalidad más baja y está pasando lo mismo que con el desempleo: se han encontrado de repente con demasiados jubilados y demasiado pocos trabajadores para mantener el sistema, que se está desmoronando. Para más inri, las familias de varias generaciones que antes vivían juntas en zonas rurales ya no existen. Los hijos jóvenes se mudan a las ciudades en búsqueda de oportunidades laborales mejores y los abuelos de la familia se quedan en cierta manera abandonados en sus pueblos natales. Muchos sobreviven gracias a ayudas solidarias y sociales y a voluntarios.

Pirámide de población de Japón

Pirámide de población de Japón

 

En resumen, Japón no tiene las mismas coberturas y gastos que España y, para bien o para mal, eso le supone unos gastos públicos diferentes y las cantidades que puede destinar a otras cosas como la inversión y la investigación y desarrollo son más altas.

 

Por último, desde el punto de vista de las relaciones internacionales, Japón es un país aislado e independiente en el sentido de que no depende de organizaciones superiores para aplicar sus políticas y, por lo tanto, su gobierno puede aplicar las que quiera. En el caso de España, y de la Unión Europea, hay que cumplir la normativa europea, hay que pactar con los estados miembros, con el tiempo que esto implica, y hay que pensar en el impacto que estas tendrán en toda la Unión y, por lo tanto, los estados miembros no son tan libres ni pueden actuar tan rápido como lo hace Japón.

 

Primer Ministro Abe Shinzô

Primer Ministro Abe Shinzô

Como conclusión, está bien que tomemos a Japón como ejemplo, pero no tiene la misma situación que España ni que muchos otros países en todos los sentidos y, por lo tanto, no debemos tomarlo como un ejemplo absoluto. Podemos tomar como ejemplo sus políticas y sus intentos de estímulo económico y basarnos en ellos para crear unas aplicables a España y a Europa, pero copiar el modelo de Japón no tiene por qué dar resultados ni es la panacea que se ve en la superficie. Japón no es perfecto, no lo ha sido nunca ni lo va a ser, y antes de hablar en términos tan absolutos y esperanzadores debemos ver que bajo esa superficie no todo es tan perfecto. Esa máxima priorización de la economía por delante de todo no es algo adecuado ni para Japón ni para ningún otro país, también hay que saber garantizar un bienestar social que se presupone en los países desarrollados y que, al parecer, Japón tiene problemas para asegurar.

 

Religión, tradición y festividades de Japón: II

8 Feb

Siguiendo con la entrada de ayer “Religión, tradición y festividades de Japón: I“, hoy publico otra sobre las características de la religión en la sociedad japonesa y las diferentes festividades.

Linternas durante el o-bon

Linternas durante el festival del o-bon

 

Características de la religión en la sociedad japonesa

Los siguientes puntos hacen referencia a en qué partes de la vida cotidiana japonesa se pueden apreciar características relacionadas con las religiones. A parte de las festividades en sí, muchos aspectos sociales están relacionados con la religión.

 

1. Interacción / convivencia (sincretismo)

a) En la historia

b) En las personas: valores confucianos a los hijos, matrimonios budistas o shintô (no hay conflicto, cada uno es libre de elegir). Festivales shintô, entierros que suelen ser budistas, algunas creencias taoístas (calendario lunar)…

c) En la sociedad: son elecciones personales. Valores básicos:

– Sinceridad y pureza: son valores básicos. No existe la idea del pecado, se juzga según estas ideas (shintô).

– Compasión y liberación del deseo (budismo).

– Lealtad a los superiores, benevolencia a los inferiores, prioridad de la harmonía social (confucianismo).

 

2. Relación hombre / naturaleza / dios(es)

Árbol con adornos shintô

Árbol con adornos shintô

– Dioses shintôkami (神) / dioses budistas – hotoke (仏)

Pueden ser elementos de la naturaleza, personajes mitológicos, emperadores, personas especiales para alguien, fenómenos naturales, espíritus de los antepasados… (los dioses son muy personales). Este tipo de dioses son unos dioses que pueden vivir en todos sitios. En casa puede haber un altar para los dioses llamado kamidana.

– Dios cristiano – kami-sama (no es nadie en concreto)

 

3. Significado religioso de la familia

Un ejemplo de esto podría ser el kachô del sistema familiar ie, que era el cabeza de familia y tenía una función especial que explicaré más adelante cuando dedique una entrada a la familia japonesa tradicional y moderna.

 

4. Purificación como principio básico

El cristianismo se basa en el pecado, pero en Japón esta idea no existe. “Todo” se basa en la pureza o la impureza. Por ejemplo, cada miembro de la familia tiene sus hashi (palillos) para comer, y no son intercambiables. En occidente lavamos los cubiertos y volvemos a usarlos, y no nos importa si alguien había usado el cubierto antes mientras esté limpio cuando lo usemos nosotros. En Japón esto no es aceptable y cada uno tiene unos palillos que siempre usa, y además se suelen tener palillos desechables en casa por si viene algún invitado.

 

5. Festivales (matsuri)

Los matsuri son los festivales propios del shintô. Los más importantes son el o-bon (para honrar a los antepasados) y el shôgatsu (fin de año).

Lámparas de papel de los matsuri

Lámparas de papel de los matsuri

 

6. Religión influencia el día a día

Por ejemplo el ikebana (arreglo floral), la arquitectura, la estética, la ceremonia del té, etc., son costumbres muy influenciadas por la religión.

 

7. Religión / estado (shintô)

Durante: Meiji — Taishô — Shôwa (1868 – 1945) queda muy arraigado el shintô en el estado. Como he dicho antes, se podría decir que esto provocó un nacionalismo excesivo que llevó al imperialismo y a la guerra.

 

Festividades de Japón

En Japón hay tres tipos de festividades:

Matsuri – tienen que ver con el shintô

– Fechas señaladas durante el año (nenchû gyôji) – tienen que ver con el budismo

– Festividades nacionales – día de los adultos, día de los niños…

Muchas veces se confunden entre sí.

 

Los matsuri son festividades de origen agrícola o de la cosecha del arroz. La comunidad que vive alrededor de un templo, montaña, río… celebra el mismo matsuri, es decir, se celebran por comunidades. El matsuri puede estar centrado en un templo o en una zona concreta.

Los matsuri derivan de la idea que hay una comunidad que depende de un kami que les protege y, por lo tanto, le están agradecidos. Por esto los matsuri suelen variar según cada comunidad.

Durante el matsuri, normalmente se hace una ofrenda al kami protector y una procesión para llevarlo por las calles y que su energía se esparza por toda la comunidad. Les llevan en una especie de cofre adornado con motivos dorados, campanillas y una imagen de un fénix encima llamado o-mikoshi (templo portátil). Les transportan en una especie de carroza de troncos que la gente se carga a la espalda, como en las procesiones de Andalucía para cargar con las vírgenes. A diferencia de las procesiones andaluzas que se llevan a cabo con aire religioso y sacro, la procesión del mikoshi se lleva con aire festivo, con mucho ruido y con bailes.

O-mikoshi

O-mikoshi de Kitashirakawa, en Kyôto (2007)

 

El proceso de un matsuri consiste en:

1. Purificación.

Ofrendas en un templo shintô

Ofrendas en un templo shintô

2. Ofrendas al kami: todas son productos agrícolas, vegetales y naturales, como por ejemplo mochi, sake, frutas, verduras…

3. Comunión: los participantes comen en grupo lo que antes han ofrecido al kami. Comparten la ofrenda entre todos.

4. Fiesta en grupo fuera del templo: cogen el mikoshi que representa al kami y lo sacan a pasear por la zona de influencia cantando y bailando de manera festiva.

 

De los nenchû gyôji (fechas señaladas durante el año), el shôgatsu y el o-bon son los más importantes.

– Durante el shôgatsu se acumulan tres días de fiesta seguidos (muchos para Japón) y es el único momento en el que todo el país está cerrado.

– El o-bon solía ser del 13 al 15 de julio, pero se pasó  a agosto. El 15 de agosto tiene lugar la celebración más grande.

Muñecas del hinamatsuri

Muñecas del hinamatsuri

 

Los nenchû gyôji son: el shôgatsu, fin de año; el hatsumôde, la primera visita del año al templo; el o-bon; el setsubun, equinoccio (febrero); el hinamatsuri, el festival de las niñas, cuando ponen las grandes estanterías con muñecas (3 de marzo); el hanami, la contemplación de los sakura (es budista); el tsukimi, mirar la luna (septiembre); o el tanabata (julio).

 

Las festividades nacionales son: el ganjitsu, 1 de enero; el seijin no hi, el día en que los que cumplen 20 años se convierten en adultos; el kenkoku kinen no hi, el día conmemorativo de la fundación (11 de febrero); el shunbun no hi, equinoccio de primavera (20 de marzo); el midori no hi, el día de la naturaleza (29 de abril), que era el aniversario del emperador Hirohito que era biólogo, y al morir establecieron esta festividad en su honor; el kenpô kinen no hi, el día de la constitución (3 de mayo); el kodomo no hi, el día de los niños (5 de mayo), en el que se cuelgan las carpas de papel kobori en el jardín; la golden week; el umi no hi, el día del mar (20 de julio); el keirô no hi, el día del respeto a la gente mayor (10 de setiembre); el shuubun no hi, equinoccio de otoño; el taiiku no hi, el día de la gimnasia (10 de octubre); el bunka no hi, el día de la cultura (3 de noviembre); el kinrô kansha no hi, el día de acción de gracias del trabajo (23 de noviembre); y el tennô tanjôbi, el aniversario del emperador (23 de diciembre hasta la sucesión del emperador Akihito).

Carpas kobori del día de los niños

Carpas kobori del día de los niños

Religión, tradición y festividades en Japón: I

7 Feb

Hoy voy a dedicar una entrada a las religiones de Japón y a su entrada en el país.

La religión está muy presente en el día a día de la sociedad japonesa, y eso se ve, por ejemplo, en las festividades. En Japón no se imponen las creencias, si no que se puede escoger a cuál pertenecer. Además, todas conviven en harmonía, es decir, hay sincretismo religioso.

Templo japonés

Templo japonés

 

Las religiones en Japón

Las religiones en Japón son:

Shintô – a la cual pertenece un 54%

– Budismo – a la cual pertenece un 40%

– Confucianismo y taoísmo – más que religiones son filosofías de vida o valores

– Cristianismo – a la cual pertenece sobre un 1%

– Islam – que cuenta con muy pocos creyentes

– Nuevas religiones – que cuentan con muchos creyentes

 

El shintô es la religión autóctona de Japón. Está muy relacionada con los dioses de la naturaleza, de la agricultura, de los ciclos de cosechas…

Daibutsu de Kamakura

Daibutsu de Kamakura

El budismo es de origen hindú. Entró en Japón a través de China y Corea en el s. VI, el momento de más contacto comercial entre ellos. “Por esto” adoptaron su religión y también su escritura. Tras un periodo un poco convulso entre el shintô y el budismo, finalmente ambas llegaron a convivir en harmonía incluso llegándose a confundir. La rama de budismo más importante en Japón es el budismo zen, de creación japonesa.

El cristianismo entró en Japón en el s. XVI con los portugueses y los españoles, con Francisco Javier, del reino de Navarra. También lo aceptaron, aunque más tarde fue prohibido y los cristianos perseguidos. Hoy en día, casi todas las ramas del cristianismo están presentes en Japón, pero sus seguidores son una minoría.

 

Cronología de la entrada de las religiones

* Primero estaba el shintô

Los rituales están relacionados con el ciclo de plantación del arroz. Tiene dioses propios, llamados kami.

 

* S. VI: el budismo y el confucianismo

Entró mucha cultura y lengua china a través del budismo. El budismo se fue haciendo fuerte. En el s. VIII – IX ya era muy fuerte y estaba bien organizado, tenía escrituras, etc., pero el shintô no gozaba de mucha fama en ese momento. Entonces, en el periodo Nara, el shintô empezó a tener fama con la escritura de dos libros:

Kojiki (712)

Nihon Shoki o Nihongi (720)

En estos dos libros se explica el origen del mundo, el nacimiento de Japón y de la mitología japonesa, y una crónica histórica. Son los libros más antiguos escritos en japonés. Ya hablé del Kojiki en una entrada anterior, si os interesa la podéis leer en “El primer escrito en japonés: el Kojiki”.

Grabado "La gran ola de Kanagawa", de Katsushika Hokusai (periodo Edo)

Grabado “La gran ola de Kanagawa”, de Katsushika Hokusai (periodo Edo)

 

* En los 1600s: el cristianismo, que llegó a Japón con los jesuitas en 1543.

 

* En 1600 (Edo)

El budismo pasó a ser la religión más importante, a la que el Shogunato favorecía, la “oficial”. Se prohibió el cristianismo y los cristianos fueron perseguidos. Shûsaku Endô es un escritor cristiano que ha escrito mucho sobre esto.

 

* En Meiji (1868)

Vuelve a gobernar el emperador y, con él, vuelve el shintô. Por primera vez, el gobierno establece el shintô como religión oficial, cosa que influyó mucho en el Japón del s. XX, en su etapa imperialista. Como Japón se convirtió en un país muy nacionalista en esta época, acabaron en una época llena de guerras que terminó con la II GM. Por primera vez también, religión y política iban muy ligadas. También fue el único periodo en el que Japón tuvo una religión oficial, a parte del Shogunato.

Torii del santuario shintô de Itsukushima

Torii del santuario shintô de Itsukushima

 

* 1945, tras la II GM

No hay religión oficial. Libertad religiosa. Intentan destruir el caso del shintô. Hay un auge de nuevas religiones, muchas de carácter humanístico, no tienen dioses y son más como filosofías de vida. Los nacionalistas intentan revivir el shintô. Aparecen muchas nuevas religiones, muchas sectarias.

 

En la próxima entrada sobre religión y tradiciones explicaré las características de la religión en la sociedad japonesa y las diferentes festividades. La podéis encontrar en “Religión, tradición y festividades en Japón: II“.

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