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Mishima Yukio – 三島由紀夫

8 Mar
Yukio Mishima

Mishima Yukio

Mishima Yukio (Tôkyô 1925 – 1970), de nombre real Hiraoka Kimitake, es el escritor más conocido fuera de Japón y uno de los escritores japoneses más importantes del siglo XX. La gran fama que ha alcanzado su obra se debe principalmente a la abundancia de su producción artística, que cuenta con novelas, ensayos, obras de teatro, e incluso películas, y a su capacidad de crear un personaje controvertido que atrajo la atención de los medios y de la opinión pública mundial. Debido a sus ideales de belleza también fue adepto del culturismo para cultivar tanto su cuerpo como su mente. Discípulo de Yasunari Kawabata, sus obras de vanguardia fusionaban valores estéticos tradicionales y modernos que consiguieron romper con las fronteras culturales.

 

La infancia de Mishima estuvo marcada por su abuela, Natsuko, quien se llevó al niño bajo su custodia y lo separó de sus familiares directos durante varios años. Natsuko era la nieta de un señor feudal, o daimyô, de la antigua provincia de Hitachi, actualmente parte de la prefectura de Ibaraki. La abuela de Mishima creció en casa del príncipe Arisugawa Taruhito, por lo que tenía unas pretensiones aristocráticas que mantuvo incluso al casarse y abandonar ese ambiente. Natsuko recurría habitualmente a la violencia y tenía explosiones mórbidas, hechos que se mencionan en la obra de Mishima y que pueden ser la causa de su fascinación por la muerte. Natsuko era muy sobreprotectora con Mishima, no le dejaba salir bajo la luz solar, practicar ningún deporte o jugar con otros chicos, por lo que Mishima pasó un largo tiempo solo o en compañía de sus primas y sus muñecas. A los 12 años, Mishima pudo regresar con su familia directa, pero su padre, amante de la disciplina militar, aplicó este tipo de métodos disciplinarios con el joven Mishima, que incluían sostenerle a pocos centímetros de trenes en marcha o registrar su habitación para erradicar sus intereses “afeminados” por la literatura y  destruir todos sus manuscritos.

Pese a los reproches de su padre, Mishima leía ávidamente las obras de autores clásicos japoneses y de autores europeos como Oscar Wilde, y empezó a escribir sus primeras obras, poemas waka, a los 12 años. Durante esta época, Mishima perteneció a una sociedad literaria y empezó a publicar relatos en revistas literarias con la ayuda de sus profesores, pero decidieron que debía adoptar el pseudónimo de Yukio Mishima para evitar el abuso por parte de sus compañeros de clase.

 

Durante la Segunda Guerra Mundial, Mishima recibió la orden de unirse a las tropas del Ejército Imperial Japonés, pero debido a un resfriado, a un estertor pulmonar y a su debilidad física causada por la sobreprotección de su abuela en los años anteriores, las autoridades confundieron el resfriado del joven con tuberculosis y le declararon no apto para el servicio. Esto ocasionó un grave trauma en la moral de Mishima, que luego tuvo un gran impacto en sus obras y su vida.

Cubierta de Confesiones de una máscara

Cubierta de Confesiones de una máscara

Tras graduarse en derecho por la Universidad de Tôkyô en 1947 y de trabajar brevemente en el Ministerio de Finanzas de Japón, Mishima debutó en 1949 con su obra “Confesiones de una máscara” (仮面の告白, kamen no kokuhaku), una novela en la que describe el mundo interior de un joven que se siente atraído por los hombres, por la belleza y por la violencia.

 

Durante la década de los cincuenta, Mishima escribió un gran número de obras muy diversas y de gran calidad, como “Los años verdes” (青の時代, ao no jidai) de 1950, “El rumor de oleaje” (潮騷, shiosai) de 1954, y la destacada “El pabellón de oro” (金閣寺, kinkaku-ji), de 1956, en la que se explica la historia de un monje budista obsesionado por la belleza del templo dorado Kinkaku-ji, situado en Kyôto, y de cómo al no poder soportar la belleza de la estructura acaba quemando el templo. Gracias al gran éxito de esta obra, Mishima se convirtió en un personaje público muy importante.

 

Imagen patriótica de Mishima

Imagen patriótica de Mishima

Durante la época de los sesenta, la obra de Mishima empezó a mostrar un interés creciente por la política, la ideología de derechas, el patriotismo, la vida marcial y la figura del emperador. Esta ideología, que deriva del trauma infantil de no haber podido servir durante la Segunda Guerra Mundial, se refleja especialmente en las obras “Después del banquete” (宴のあと, utage no ato) de 1960, una novela basada en hechos reales en la que se narra la crónica del escándalo público y la caída de un político que utilizó el dinero de su esposa; “Patriotismo” (憂国, yûkoku) de 1961, una novela corta en la que se rememora el suicido de un militar y de su esposa tras un golpe de estado fallido en el año 1936; o “La voz de los espíritus caídos en la guerra” (英霊の声, eirei no koe) de 1966, una alegoría a la muerte en la que Mishima da voz a los espíritus de los pilotos kamikaze y a los soldados muertos en la guerra, que lamentaban que el emperador hubiera renunciado a su condición divina. Las tendencias políticas de Mishima en esta época también quedaron reflejadas en dos ensayos llamados “Sobre Hayashi Fusao” (林房雄論, hayashi fusao ron) de 1963, en el que analiza la ideología y visión de un intelectual conocido por su veneración por el emperador; y “El sol y el acero” (太陽と鉄, taiyô to tetsu) de 1968, en el que Mishima expone su teoría de acción, según la cual los ciudadanos deben actuar para frenar a los políticos; y también en dos obras de teatro “Madame de Sade” (サド侯爵夫人, sado kôshaku fujin) de 1965 y “Mi amigo Hitler” (わが友ヒットラー, waga tomo hittorâ) de 1968. En esta época ya se empiezan a entrever los motivos que rodearon su muerte.

 

A partir de 1966, Mishima emprendió los dos caminos que marcarían los últimos años de su vida. Por una parte, entre 1965 y 1970 se embarcó en la producción de su obra definitiva, aparte de “El pabellón de oro”, la tetralogía “El mar de la fertilidad” (豊饒の海, hôjô no umi), que se compone de “Nieve de primavera” (春の雪, haru no yuki) de 1969, “Caballos desbocados” (奔馬, honba) de 1969, “El templo del alba” (曉の寺, akatsuki no tera) de 1970, y “La corrupción de un ángel” (天人五衰, tennin gosui), publicada póstumamente en 1971.

Cubiertas de la tetralogía El mar de la fertilidad

Cubiertas de la tetralogía El mar de la fertilidad

En esta obra, Mishima revisa la historia de Japón durante todo el siglo XX a través de la creación de un protagonista, Honda, que vive durante todo este siglo, mientras va conociendo y hablando con políticos, militares y otros personajes importantes, entre todos cuatro personas que son las reencarnaciones de un mismo ser. Con esta obra, el autor pretende criticar el hecho que los japoneses se hayan supeditado a los Estados Unidos de América y que hayan abandonado al emperador al perder la guerra.

 

Mishima durante el discurso antes de su suicidio

Mishima durante el discurso antes de su suicidio

Por otra parte, Mishima fundó la Tate no Kai, la Sociedad del Escudo, una especie de ejército privado liderado por él mismo y formado por estudiantes relacionados con la ideología de derechas, unidos por la idea de proteger y apoyar al emperador, a los que iba reclutando y exaltando en charlas que daba por las universidades del país. Las actividades militares de Mishima llegaron a la cúspide el 25 de noviembre de 1970 cuando, justo después de entregar el último volumen de la tetralogía “El mar de la fertilidad”, pretendió dar un golpe de estado que fracasó. Acompañado de su sociedad Tate no Kai, el escritor entró en el cuartel de las Fuerzas de Autodefensa, el pequeño ejército que se le permite tener a Japón después de la Segunda Guerra Mundial, situado en el céntrico barrio tokiota de Ichigaya, tomó como rehén a un general y, ante la presencia de algunos soldados, hizo un discurso contra la Constitución Pacifista de 1947 impuesta por los Estados Unidos, y contra las relaciones entre Japón y EEUU. Acto seguido, cometió un suicido por seppuku, a la manera de los samurai, en uno de los suicidios más espectaculares de la historia reciente de Japón.

Años más tarde, en 1985, la vida de Mishima Yukio fue llevada al cine por el director norteamericano Paul Schrader con el título Mishima, a life in four chapters.

 


Albert Nolla Cabellos, Literatura japonesa moderna (I). De la literatura clásica a la modernidad literaria.

 

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Akutagawa Ryûnosuke – 芥川龍之介

10 Feb
Akutagawa Ryûnosuke

Akutagawa Ryûnosuke

Akutagawa Ryûnosuke (Tôkyô, 1892 – 1927), es el padre de los cuentos dentro de la literatura japonesa moderna. Sus obras tienen una construcción brillante, un estilo virtuoso y un lenguaje muy rico, que le llevaron a la fama. A menudo tratan temas sobre la parte más oscura del alma humana como la hipocresía o el egoísmo y critican los comportamientos sociales.

 

La infancia de Akutagawa estuvo marcada por la locura de su madre, quien padecía esquizofrenia, y que se menciona en algunos relatos y diarios del autor. Sin embargo, también era un ávido lector de literatura clásica china y de autores japoneses como Mori Ôgai o Sôseki Natsume.

Película de Rashômon

Película de Rashômon

Poco después de empezar a estudiar literatura inglesa en la Universidad de Tôkyô, en 1913, empezó a escribir sus primeras obras, basadas en cuentos tradicionales japoneses, entre los que destacan “Rashômon” (羅生門, rashômon) de 1915 y “La nariz” (鼻, hana) de 1916. El estilo brillante y elegante de estos relatos llamó la atención del público general, pero también de Sôseki Natsume, quien le mandó una carta en la que le decía que si escribía más relatos como esos llegaría a ser un gran escritor.

 

Animado por el éxito y por los comentarios de Sôseki, inició una carrera como escritor que, entre 1916 y 1922, le llevó a escribir los cuentos más logrados de su obra. Se inspiraban en historias antiguas, igual que sus primeras obras, pero Akutagawa las escribía de una manera moderna, innovadora y con una prosa sofisticada que hacían inconfundible su estilo. Las obras más importantes que escribió en este periodo son “El hilo de la araña” (蜘蛛の糸, kumo no ito) de 1918, que trata de un ladrón que cae en el infierno y no puede escapar por el egoísmo de los que le rodean, pero una araña que decidió salvar le ayuda; “El biombo del infierno” (地獄変, jigokuhen) de 1918, que explica la historia de un pintor que es capaz de sacrificar a su hija para pintar un biombo por encargo de un señor feudal; y finalmente “En el bosque” (藪の中, yabu no naka) de 1922, un relato muy complejo que trata de hacer una crítica a la verdad absoluta en forma de las declaraciones contradictoras de siete personajes que son testigos de un asesinato.

Kappa en El verano de Coo

Kappa en El verano de Coo

Debido a sus problemas mentales y físicos, la realidad de los cuentos de Akutagawa cada vez era más fragmentada, hasta el punto que en 1923 abandonó la producción de obras basadas en historias tradicionales y pasó a hacer unos relatos autobiográficos que delatan cada vez más el estado confuso y depresivo de su mente. Efectivamente, padecía de esquizofrenia, como su madre. De este último periodo destacan tres obras de 1927, “Los engranajes” (歯車, haguruma), en el que daba cuenta de sus problemas mentales en una mezcla de alucinaciones, conversaciones y imágenes; “La vida de un idiota” (或阿呆の一生, aru ahô no isshô), en el que describe varios momentos que habían marcado de su vida mediante escenas breves; y “Kappa” (河童, kappa), la única obra de ficción que escribió, que se situaba en un mundo imaginario habitado por kappas, una especie de duende japonés, medio tortuga medio humano. Pese a que algunas escenas de esta obra parecen tener un tono humorístico, en realidad son una visión pesimista de la sociedad moderna, fruto del asco que Akutagawa sentía por todo, él mismo incluido.

Finalmente, agotado mental y físicamente, y viéndose incapaz de reinventarse literariamente, Akutagawa se suicidó en 1927, con 35 años, con una sobredosis de somníferos.

Cubierta de El dragón, Rashômon y otros cuentos

Cubierta de El dragón, Rashômon y otros cuentos

Debido a su importancia, en 1935 se creó un premio con su nombre, que galardona a los mejores escritores japoneses nuevos o emergentes.

 

Akutagawa se ha hecho muy famoso en occidente y, de hecho, podemos encontrar abundantes obras suyas disponibles en España. Si queréis leer un recopilatorio de sus mejores cuentos, entre los que se encuentran algunos de los mencionados en esta entrada, os recomiendo “El dragón, Rashômon y otros cuentos” editado en 2012 por Quaterni.

 


Albert Nolla Cabellos, Literatura japonesa moderna (II). De 1912 a nuestros días.

 

Higuchi Ichiyô – 樋口一葉

21 May

Higuchi Ichiyô (Tôkyô, 1872 – 1896), fue la primera mujer escritora de la literatura japonesa moderna y la más importante de la era Meiji.

Higuchi Ichiyô

Higuchi Ichiyô

Higuchi es una autora muy poco conocida en occidente pero que desde el Japón de la era Meiji hasta la actualidad siempre ha gozado de una gran popularidad en el país nipón. Su vida como escritora fue muy corta puesto que su vida también fue muy corta, murió a los 24 años.

 

Higuchi Ichiyô, de nombre real Higuchi Natsuko, nació en Tôkyô tan sólo cuatro años después de la caída del shogunato Tokugawa, el sistema feudal que había mantenido a Japón aislado durante los últimos 260 años. En 1868 con la Restauración Meiji, que devolvió el poder al emperador de Japón, se inició un periodo de modernización y posterior occidentalización del país, por eso Higuchi se encuentra, como otros autores, a medio camino entre la tradición y la modernidad.

Cubierta japonesa de "Yamizakura"

Cubierta japonesa de “Yamizakura”

Nació en una familia humilde de campesinos ilustrados que había emigrado hacia Tôkyô (Edo en esa época) desde la prefectura de Yamanashi para poder ascender socialmente. Con 14 años empezó a estudiar poesía clásica y literatura japonesa en la prestigiosa escuela Haginoya. Sin embargo, la literatura escrita por mujeres había quedado relegada a una segunda posición desde la era Heian. En la era Meiji las mujeres tenían muchas limitaciones a la hora de escribir: debían evitar los temas políticos y sociales y debían mantener la tradición lírica de sus antepasadas de la era Heian, sin poder modernizar su estilo de escritura, por lo cual la prosa de Higuchi todavía contenía unas imágenes y un lenguaje bastante arcaicos. Pese a esto, en 1892 Higuchi publicó su primera obra “Flor de cerezo en la noche” (闇桜, yamizakura) en el primer número de la revista Musashino, editada por Tôsui Nakarai, que posteriormente fue su mentor.

Estatua de Ihara Saikaku en el santuario Ikukunitama

Estatua de Ihara Saikaku en el santuario Ikukunitama

Tras la muerte de su padre y de su hermano por tuberculosis cuando Higuchi tenía 17 años, en casa, ella, su madre y su hermana menor se ganaban la vida cosiendo y lavando ropa y pasaron muchas penurias económicas. En 1894 tuvieron que mudarse a los suburbios y Higuchi tuvo que abandonar la escuela Haginoya. Mientras vivía allí y gracias a las obras de Saikaku Ihara, el escritor más importante del siglo XVII, consiguió la inspiración de la descripción realista y la adquisición de un tono humano, tierno e irónico que caracterizaría sus obras posteriores.

 

Mientras que otros autores contemporáneos como Mori Ôgai, Futabatei Shimei o Natsume Sôseki traducían obras de idiomas extranjeros al japonés a la vez que se empapaban del naturalismo y el romanticismo predominante en Europa con autores como Balzac, Zola o Ibsen, Higuchi, que no podía acceder a estudios superiores y mucho menos viajar al extranjero, redescubrió la fuente poética de la observación cotidiana dentro de la tradición japonesa gracias a Saikaku y a Matsuo Bashô y aprendió a escribir imitando la estrategia de las famosas e ilustres autoras de la era Heian: un diario. Es por esto que muchas de sus obras parecen fragmentos de diario redactados en forma de prosa.

 

Debido a sus vivencias cerca del distrito de placer de Yoshiwara, entre 1895 y 1896 Higuchi escribió y publicó en partes en la revista Bungakukai una de sus obras más destacadas, “Crecer” (たけくらべ, takekurabe), un relato corto donde narra el paso de niños a adultos de un grupo de niños que viven en los alrededores del distrito de Yoshiwara, entre ellos los protagonistas Midori, hija de una familia de geishas, Nobu, el hijo del sacerdote del templo Ryûge, y Shôtarô, que tienen un triángulo amoroso, y de las responsabilidades que les va a suponer dar este paso a la vida adulta. Pese al estilo que debía tener la literatura de mujeres esta obra es muy moderna por la complejidad y la sutileza con las que Higuchi describe el sufrimiento de los personajes, que deben vivir separados para seguir con las tradiciones familiares.

Geishas en el distrito de Yoshiwara

Geishas en el distrito de Yoshiwara

Cubierta de "Aguas turbulentas"

Cubierta de “Aguas turbulentas”

 

En este último periodo de su vida también escribió otras obras como “En el último día del año” (大つごもり, ôtsugomori) en 1894, “Aguas turbulentas” (にごりえ, nigorie) en 1895, que habla sobre el mundo de las geishas, otra vez debido a su proximidad al barrio de Yoshiwara, y que fue publicada en España en 2012 por Erasmus Ediciones junto con su diario y otros cinco relatos, “Caminos que se separan” (わかれ道, wakare-michi) en 1896 y “La decimotercera noche” (十三夜, jūsan’ya) en 1895, que junto con “Crecer” se considera una de sus mejores obras.

 

Desgraciadamente, la vida de Higuchi Ichiyô fue muy efímera, ya que a los 24 años murió de tuberculosis, igual que su padre y su hermano. Aun así, sus 21 relatos, poesías waka y el diario la convirtieron en la escritora más importante de su época. Tal ha sido su importancia dentro de la literatura moderna japonesa que Higuchi Ichiyô ha sido la tercera mujer en aparecer en los billetes de Japón, en concreto el de 5000 yenes (2004), después de la Emperatriz Jingû (1881) y Murasaki Shikibu (2000).

Billete de 5000 yenes

Billete de 5000 yenes

 

Como he dicho, como Higuchi Ichiyô no es muy conocida en occidente no hay muchas obras traducidas en España. En concreto podemos encontrar “Aguas turbulentas” en español, que también contiene los relatos “El sonido del koto“, que nos narra la historia de un niño que pierde a toda su familia y que hace de la calle su hogar para poder llevarse algo a la boca, “Día de nieve“, que cuenta las consecuencias de la relación entre una estudiante y su profesor, “La decimotercera noche”, que habla de las convenciones sociales y la mala situación de la mujer en la era Meiji y de cómo una mujer es incapaz de poner fin a su matrimonio abusivo, y “Flor de cerezo en la noche”, que nos cuenta la historia de un niño y una niña que son amigos de la infancia y quienes, tras pasar por muchas dificultades, se terminan enamorando.  En catalán podemos encontrar “El darrer any de la infantesa” (Takekurabe) y otros dos relatos publicados en revistas: “Dies de neu” en Els marges, 95 y “Camins que se separen” en Lectora: revista de dones i textualitat, 18.

 

Con esta entrada quiero dar a conocer esta autora para que se traduzcan otras de sus obras y para darle el reconocimiento que merece y que en occidente no tiene. Esperemos poder encontrar sus obras disponibles en un futuro.

 


Albert Nolla Cabellos, Literatura japonesa moderna (I). De la literatura clásica a la modernidad literaria.

Higuchi Ichiyô, El darrer any de la infantesa. Traducción, edición y epílogo de Mercè Altimir. Pagès editors, Lleida, 2012.

 

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